May 30
Letras Celaya, Chihuahua, Corrido Villista, División del Norte, Pancho Villa, revolucionarios
Yo soy soldado de Pancho Villa,
de sus dorados soy el más fiel,
nada me importa perder la vida,
si es cosa de hombres morir por él.
De aquella gran División del Norte
sólo unos cuantos quedamos ya,
subiendo sierras, bajando montes,
buscando siempre son quien pelear.
Ya llegó, ya esta aquí,
Pancho Villa con su gente,
con sus dorados valientes,
que por él han de morir.
Adiós villistas que allá en Celaya
su sangre dieron con gran valor,
adiós mi linda Ciudad Chihuahua,
ya nos veremos otra ocasión.
Ya llegó, y esta aquí,
Pancho Villa con su gente,
con sus dorados valientes
que por él han de morir…
May 29
Letras Caballos, Chihuahua, Francisco Villa, Pancho Villa, revolucionarios, Torreón
Siete Leguas el caballo
que Villa más estimaba.
Cuando oía silbar los trenes
se paraba y relinchaba.
En la estación de Hirajuato
cantaban los horizontes,
allí combatió formal
la Brigada Bracamonte.
Oye tú Francisco Villa
que dice tu corazón.
Ya no te acuerdas, valiente,
cuando tomaste a Torreón,
ya no te acuerdas valiente
que atacaste a Paredón.
Como a las tres de la tarde
silbó la locomotora.
¡Arriba Villa, muchachos,
suban la ametralladora!
Adiós torres de Chihuahua,
adiós torres de Pantera.
Ya vino Francisco Villa
a quitarles la frontera,
ya llegó Francisco Villa
a devolver las fronteras.
May 28
Letras Álvaro Obregón, Francisco Villa, Los Dorados, Pancho Villa, revolucionarios, villistas
Fui soldado de Francisco Villa
de aquel hombre de fama mundial,
que aunque estuvo sentado en la silla
no envidiaba la presidencial.
Ahora vivo allá por la orilla
recordando aquel tiempo inmortal.
Ay… Ay…
Ahora vivo allá por la orilla
recordando a Villa allá por Parral.
Yo fui uno de aquellos Dorados
que por suerte llegó a ser Mayor,
por la lucha quedamos lisiados
defendiendo la patria y honor.
Hoy recuerdo los tiempos pasados
que peleamos contra el invasor,
hoy recuerdo los tiempos pasados
de aquellos Dorados que yo fui Mayor.
Mi caballo que tanto montara
en Jiménez la muerte encontró,
una bala que a mí me tocaba
a su cuerpo se le atravesó.
Al morir de dolor relinchaba
por la patria la vida entregó
Ay… Ay…
Al morir de dolor relinchaba
cómo le llorara cuando se murió.
Pancho Villa te llevo grabado
en mi mente y en mi corazón
y aunque a veces me vi derrotado
por las fuerzas de Álvaro Obregón.
Siempre anduve como fiel soldado
hasta el fin de la revolución
Ay… Ay…
Siempre anduve como fiel soldado
que siempre ha luchado al pié del cañón.
May 27
Letras Chihuahua, Ciudad Juárez, Francisco Villa, México, Pancho Villa, revolucionarios, Texas, Venustiano Carranza, villistas
Patria México, febrero veintitrés,
dejó Carranza pasar americanos:
dos mil soldados, doscientos aeroplanos,
buscando a Villa, queriéndolo matar.
Después Carranza les dijo afanoso:
si son valientes y lo quieren combatir,
concedido, les doy el permiso,
para que así se enseñen a morir.
Comenzaron a echar expediciones,
los aeroplanos comenzaron a volar,
por distintas y varias direcciones,
buscando a Villa, queriéndolo matar.
Los soldados que vinieron desde Texas
a Pancho Villa no podían encontrar,
muy fastidiados de ocho horas de camino,
los pobrecitos se querían regresar.
Los de a caballo ya no se podían sentar,
más los de a pié no podían caminar;
entonces Villa les pasa en su aeroplano
y desde arriba les dijo: Gud bay.
Cuando supieron que Villa ya era muerto,
todos gritaban henchidos de furor:
ahora sí, queridos compañeros,
vamos a Texas cubiertos con honor.
Mas no sabían que Villa estaba vivo
y que con él nunca iban a poder;
si querían hacer una visita
hasta la sierra lo podían ir a ver.
Comenzaron a lanzar sus aeroplanos,
entonces Villa, un buen plan les estudió:
se vistió de soldado americano
y a sus tropas también las transformó.
Mas cuando vieron los gringos las banderas
con muchas barras que Villa les pintó,
se bajaron con todo y aeroplanos
y Pancho Villa prisioneros los tomó.
Toda la gente de Chihuahua y Ciudad Juárez
muy asombrada y asustada se quedó,
sólo de ver tanto gringo y carrancista
que Pancho Villa sin orejas los dejó.
Que pensarían los “bolillos” tan patones
que con cañones nos iban a asustar;
si ellos tienen aviones de a montones
aquí tenemos lo mero principal.
Todos los gringos pensaban en su alteza
que combatir era un baile de carquís,
y con su cara llena de vergüenza
se regresaron en bolón a su país.
May 26
Letras 1914, División del Norte, Francisco I. Madero, Francisco Villa, Pancho Villa, revolucionarios, Zacatecas
Voy a cantar estos versos,
de tinta tienen sus letras,
voy a cantarles a ustedes
la toma de Zacatecas.
Mil novecientos catorce,
mes de junio veintitrés,
fue tomado Zacatecas
entre las cinco y las seis.
Gritaba Francisco Villa
en la estación de Calera:
vamos a darle la mano
a don Pánfilo Natera.
Ya tenían algunos días
que se estaban agarrando,
cuando llega el general
a ver qué estaba pasando.
Cuando llega Pancho Villa
sus medidas fue tomando:
a cada quien en su puesto
los iba posesionando
Les decía Francisco Villa
al frente del Batallón;
para empezar el combate
al disparo de un cañón.
Al disparo de un cañón,
como lo tenían de acuerdo,
empezó duro el combate
por el lado derecho e izquierdo.
Les tocó atacar La Bufa
a Villa, Urbina y Natera,
porque allí tenía que verse
lo bueno de su bandera.
Decía el coronel García,
con su teniente Carrillo:
le pido permiso a Villa
para atacar por El Grillo.
Fue tomado Zacatecas
por Villa, Urbina y Natera,
Ceniceros y Contreras,
Madero Raúl y Herrera.
¡Ahora sí, borracho Huerta,
harás las patas más chuecas,
al saber que Pancho Villa
ha tomado Zacatecas¡
Gritaba Francisco Villa:
¿En dónde te hallas Barrón?
Se me hace que a mí me vienes
guango como el pantalón.
Les decía Francisco Villa
con una voz muy ufana:
ya están tumbando la finca
que le nombraban La Aduana.
Esa finca de La Aduana
era una finca bonita,
la tumbaron los huertistas
con pólvora y dinamita.
Gritaba Francisco Villa:
¿Dónde te hallas Argumedo?
¿Por qué no sales al frente,
tú que nunca tienes miedo?
Debajo de aquella finca,
allá había muchos pelones,
muchas armas, mucho parque y
más de veintidós cañones.
¡Ay hermoso Zacatecas!
mira como te han dejado,
la causa fue el viejo Huerta
y tanto rico allegado.
Estaban todas las calles
de muertos entapizadas
y las cuadras por el fuego
todititas destrozadas.
Adiós, cerro de La Bufa,
con tus lúcidos crestones,
cómo te fueron tomando
teniendo tantos pelones.
Andaban los federales,
que no hallaban ni qué hacer,
buscando enaguas prestadas
pa’ vestirse de mujer.
Subieron a las iglesias
a repicar las campanas
y las bandas por las calles
sonorizaban con dianas.
Cuatro ramitos de flores
puestos en cuatro macetas,
por la División del Norte
fue tomada Zacatecas.
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