Feb 11
Letras Antonio Aguilar, revolucionarios
Aquí esta Heraclio Bernal, el amigo de los pobres
Aquí esta Heraclio Bernal, el azote del Gobierno
Viene dispuesto a mandar malditos a los infiernos
El día en que yo nací, rugieron cielos y mares
vente conmigo mi vida para calmar mis pesares
Decía Heraclio Bernal, cuando iba a entrar en combate
Orale mulas maizeras aquí esta su mero padre
El día en que me afusilen, les va a costar un tesoro
Cien rifles de pura plata cargados con balas de oro
Sobre mi tumba no pongan, ni cruz ni piedras ,ni nada
que al final se muere una vez y el que se muere se acaba
Aves de todos los rumbos ,vengan conmigo a cantar
versos de un hombre valiente y que fue Heraclio Bernal
Jan 23
Letras Caballos, Emiliano Zapata, Morelos, revolucionarios, Vicente Fernández, Zapatistas
De corazón de chamaco
y de estampa primorosa
mas que mi cuaco de estima
era para mi otra cosa
mi amigo mi confidente
en los triunfos y derrotas
Haya en Jojutla Morelos
me encontré al jefe Zapata
se enamoro de mi cuaco
al mirar su fina estampa
y yo le dije mi jefe
tómelo para la causa
Para la patria mi vida
por eso di mi caballo
el se paraba derecho
al sentirse en otras manos
me hablaba con relinchidos
cuando yo me fui llorando
música, música, música
Yo le serví de pilmama
por que se quedo sin madre
murió la yegua en el parto
y en mis brazos pudo criarse
yo lo quise como a un hijo
y el a mi como a un padre
Por eso me dolió el alma
cuando se lo di a Zapata
yo no tuve hijos de sangre
para darlos a la patria
por eso di mi caballo
y con el también el alma
Después de servir bonito
en los campos de batalla
lo mataron en combate
en la cercanías de Cuautla
y así termino el potrillo
que le regale a Zapata
Jun 30
Letras Cuautla, Emiliano Zapata, Morelos, Revolución, revolucionarios, Zapata, Zapatistas
En Cuautla, Morelos hubo
un hombre muy singular,
justo es ya que se los diga:
hablándoles, pues en plata,
era Emiliano Zapata
muy querido por allá.
Todo es un mismo partido,
ya no hay con quién pelear;
compañeros, ya no hay guerra,
vámonos a trabajar.
Ya se dieron garantías
a todo el género humano,
lo mismo que al propietario
como para el artesano.
¡Unión! que es la fuerza santa
de todito el mundo entero,
Paz, Justicia y Libertad
y gobierno del obrero.
Así como los soldados
han servido pa’ la guerra,
que den fruto a la nación
y que trabajen la tierra.
¡Quién no se siente dichoso
cuando comienza a llover!
Es señal muy evidente
que tendremos qué comer.
Si los campos reverdecen
con la ayuda del tractor,
es el premio del trabajo
que nos da nuestro sudor.
El oro, no vale nada
si no hay alimentación:
es la cuerda del reloj
de nuestra generación.
Quisiera ser hombre sabio
de muchas sabidurías;
pero más quiero tener
que comer todos los días.
Dan la una, dan las dos,
y el rico siempre pensando
cómo le hará a su dinero
para que vaya doblando.
Dan las siete de la noche
y el pobre está recostado,
duerme un sueño muy tranquilo
porque se encuentra cansado.
¡Dichoso el árbol que da
frutos, pero muy maduros:
Si señores, vale más
que todos los pesos duros!
No quiere ya relumbrones
ni palabras sin sentido,
quiere sólo garantías
para su hogar tan querido.
Es el mejor bienestar
que el mexicano desea:
que lo dejen trabajar,
para que feliz se vea.
Jun 25
Letras Chinameca, Emiliano Zapata, Jesús Guajardo, Revolución, revolucionarios, Zapata
Sobre el sentir de la Patria
quise escribir un renglón,
pero mi pluma es inepta,
carece de ilustración.
Ahora hablaré de Zapata
que en Chinameca cayó,
muerto por Jesús Guajardo
bajo una infame traición.
Murió el caudillo suriano
enemigo al español,
cuyo elemento insano
tanto odiaba el luchador.
Con el acero en la mano
y con supremo valor
gritaba: Muera el tirano,
el déspota y el traidor.
Allá en los montes y valles
se oyó la voz del cañón,
también se oyeron los ayes
del guerrero que rodó.
Herido por la metralla
envuelto en sangre expiró,
por cobrar la libertad
que el pobre pueblo perdió.
Los que murieron, murieron,
y los que viven son hoy
los que se disputan puestos,
sillas de gobernación.
Allá en los tiempos de lucha
pocos iban con valor,
nadie quería tener triunfos
para ser gobernador.
Hoy todos quieren el mando
tener un puesto de honor,
pero entonces digan cuándo
demostraban tanto valor.
Sólo Zapata luchando
permaneció allá en el Sur,
a las huestes levantando
con un patriótico amor.
La muerte de ese caudillo
dióle gusto al español
decían: ha muerto el bandido
que tantos males causó.
Porque estaban ofendidos
el elemento opresor,
porque sus fincas Zapata
en ruinas se las dejó.
Zapata fue un gran patriota
como pudo serlo Obregón,
nunca de sangre una gota
regó por vías de ambición.
Si no es que una mala nota
la opinión pública dio,
para el jefe suriano Zapata
fue un bravo campeón.
Adiós, patriota esforzado,
adiós, bravo luchador,
leal y valiente soldado,
modelo de gran valor.
Jamás el pueblo suriano
se olvidará era su interior
que el general Emiliano
fue su grande defensor.
Jun 01
Letras Cuautla, Emiliano Zapata, Morelos, revolucionarios, Zapatistas
Señores, voy a cantar
Un horrible sucedido,
Que pocos habrán sabido
Y muchos han de ignorar.
En Cuautla, Morelos, hubo
Un hombre muy singular,
Que bajo su mando tuvo
A las gentes del lugar.
Fue amado por los vecinos
Fue tenido como jefe
Y no hay uno que se deje
Quitarlo de sus caminos.
Justo es que lo diga ya
Hablándoles, pues, en plata,
Era Emiliano Zapata
Muy querido por allá.
Su fama (triste, por cierto),
Las Américas cruzó
Y el mundo se sorprendió
Al saberse que fue muerto.
Las ardillas y las tuzas,
las liebres y hasta el tejón;
sus trampas y escaramuzas
era su mejor lección.
Que lo digan los vecinos
que nunca le alzaban pelos
si conocía los caminos
de todo Cuautla Morelos.
Los federales quisieron
darle alcance y se cansaron
los maderistas siguieron
y tampoco lo lograron.
Huerta, que era muy entrón
le pisaba los talones,
pero el otro le enseñó
que tenía muchos… calzones.
Y en fin, el actual gobierno
sin andarse con rodeos
le dio sopa de… fideos
y lo despachó al infierno.
Su cuerpo al fin sepultaron
llenos de júbilo y gozo
y muchos, muchos lloraron
por sus culpas y reposo.
Pero su alma persevera
en su ideal “Libertador”
y su horrible calavera
anda en penas –¡oh terror!
Tal constancia a todos pasma;
de la noche en las negruras,
se ve vagar su fantasma
por los montes y llanuras.
Se oyen sonar sus espuelas,
sus horribles maldiciones,
y, rechinando las muelas,
cree llevar grandes legiones.
Extiende la yerta mano
y su vista se dilata…
recorre el campo suriano
el espectro de Zapata.
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