May 09
Letras Aquiles Serdán, Ignacio Zaragoza, Leona Vicario, Madero, Morelos, Puebla, Zapata
Autor: Marciano Silva.
Hijos de Puebla, de rodillas ofrecedles
un homenaje con el más crecido afán,
a los obreros y estudiantes que como héroes
llenos de gloria sucumbieron con Serdán.
Hagan recuerdos del 18 de Noviembre,
año por gracia de mil novecientos diez
cuando con sangre se escribió en páginas breves
una epopeya muy gloriosa en honra y prez.
Cuando Madero bajó a hacer su propaganda,
se adhirió en Puebla mucha gente a su favor,
los que sinceros exigían en su demanda
otro gobierno que no fuera el dictador.
Varios obreros y estudiantes se afiliaron
al candidato con el más crecido afán,
y como jefe del partido designaron
al invencible señor Aquiles Serdán.
Mucio Martínez cuando tuvo la noticia
hizo sobre ellos una cruel persecución,
porque el gobierno clerical y porfirista
había triunfado en su burlesca reelección.
El día 18 al nacer el nuevo día,
Miguel Cabrera con una órden imperial
llegó a la casa de Serdán y le exigía
que se le abriera, pues traís orden de entrar.
Carmen Serdán al oir las amenazas
abrió la puerta, más la entrada le negó,
y entonces él como un esbirro del Tetrarca
sin respetar el bello sexo la golpeó.
En ese instante salió Aquiles iracundo,
y al darse cuenta que a su hermana malatrataba
le pegó un tiro, y a Fregoso su segundo
preso en un cuarto ordenó que se dejara.
Pocos minutos después de aquella escena
llegaron tropas federales y gendarmes
para entrar en aquella casa tan famosa
donde se hallaba un conjunto de Titanes.
Quince patriotas mexicanos se aprestaban
para luchar contra dos mil ¡oh que heroismo!
los que en la lucha desigual no se fijaban
ni los llenaba de pavor su cruel destino.
En un balcón hacia la calle apareció
Carmen Serdán portando un rifle con firmeza,
la que ante un grupo de curiosos se expresó
de esta manera, con un acto de nobleza.
¡Vengan esclavos a pelear su libertad
que aquí en la casa tengo parque y carabinas,
sublime herencia que a sus hijos dejarán
de bienestar, no de baldón ni de ignominia!
Diciendo esto, y haciendo el primer disparo,
y abriose el fuego sobre aquel bello edificio,
tomando luego las alturas los sicarios
para poder bien dominarlos a toditos.
La primer víctima fue Máximo Serdán,
y así siguieron sucumbiendo uno por uno,
hasta que el fuego extinguióse, porque a par
de los patriotas no quedaban ya ninguno.
Al penetrar la soldadesca a aquella casa
solo encontraron los despojos inmortales
que sucumbieron en defensa de una causa
como esforzados y valientes liberales.
Luego pusieron una estrecha vigilancia,
y un gendarme cerca ya de la oración,
vió una figura y disparole sin tardanza,
sin ver quien era quiso hacer la ejecución.
Era Serdán, el bravo Aquiles, que salía
de su escondite buscando una salvación,
era un apostol que más tarde se uniría
a su partido contra su reelección.
Salud, obreros y esforzados estudiantes,
que en unión del bravo Aquiles sucumbieron,
como coplero permitidme que les cante
esta epopeya donde de gloria se cubrieron.
Duerman en paz en sus tumbas silenciosas,
caros ehrmanos, estudiantes y obreros
glorificados como Ignacio Zaragoza
y ensalzados por un hijo de Morelos.
Carmen Serdán que igual a Leona Vicario
te hiciste grande por tu arrojo sin igual,
a tí vendrán llenas de lauros y de hinojos
las mexicanas vuestro nombre a venerar.
Apr 09
Letras 1920, Buenavista, Cano, Enrique Hernández, Gomez Palacio, Guajardo, Isaac Garza, Monterrey, Obregón, Osuna, Ríos Zertuche, Torreón, Villa, Zapata
Autor: Eduardo Guerrero.
Las iras de Dios desata
quien a traición a otro hiere,
y siempre el que a hierro mata
ya saben que a hierro muere.
Esta sentencia terrible
hoy tuvo confirmación
porque Guajardo murió
a causa de una traición.
Guajardo se fingió amigo
de Zapata y a él se alió
y cuando lo vio confiado
a vil traición lo mató.
A la Paz le sirvió mucho
su acción innoble y falaz,
pero la moral fue herida
con esa acción incapaz.
Ahora en Monterrey se vio
cumplir divina sentencia
y a traición Cano entregó
a Guajardo sin conciencia.
Después del triunfo sonado
de González y Obregón.
Guajardo contra de Villa
salió con rumbo a Torreón.
Pero ya tenía su plan
de combatir al Gobierno
pues le dieron muy poco
o era un rebelde eterno.
Al partir de Buenavista
tuvo un percance terrible
pues impedía castigar
un delito muy punible.
Su chaufer mató a un sujeto
lo mandaron aprehender,
pero Guajardo se opuso
y lo tuvieron que vencer.
Salieron luego sus trenes
para el norte del país,
con mil doscientos soldados
pensando hacer un desliz.
Llegando a Gómez Palacio
se declaró en rebelión
desconociendo al Gobierno
y Poderes de la Unión.
Marchóse por la llanura
buscando ayuda eficaz,
por el rumbo del Saltillo
pues no se creyó capaz.
El Gobierno mandó tropa
que lo fuera a perseguir
y en la hacienda La Hediondilla
tuvieron que combatir.
Guajardo perdió la acción,
se dispersaron sus tropas
y con unos cuantos hombres
huyó con muy pocas ropas.
Se perdió por unos días
lo creían unido a Osuna,
cuando vino a aparecer
ya sin esperanza alguna.
En Monterrey se escondió
en la casa de su esposa,
allí lo encontró un amigo
y pasó cosa horrorosa.
Este le avisó al Gobierno
en qué casa se ocultaba
y lo hicieron aprehender
por quien ruin lo delataba.
Antonio Cano, era amigo
y también subordinado
y en la acción de la Hediondilla
se entregó y fue perdonado.
Guajardo no resistió
cuando fueron a aprehenderlo
pero a Cano le injurió
porque así llegó a perderlo.
Para formarle proceso
fue preso incomunicado
y en un Consejo de Guerra
a muerte fue condenado.
La noche del diecisiete
la pasó Guajardo en vela
y la sombra de Zapata
fue su única compañera.
Por la mañana a las siete
del dieciocho del actual
fue ejecutado Guajardo
en el Cuartel Terminal.
Seis soldados fusilaron
al matador de Zapata
mandados por Ríos Zertuche
y les regaló su plata.
Con la primera descarga
cayó herido el general
y el mayor Enrique Hernández
le destrozó el parietal.
Los deudos pidieron luego
se les entregara el muerto
y en la calle Isaac Garza
velaron su cuerpo yerto.
Sus restos duermen en paz
en el gran panteón del Carmen
y su fin no olvidarán
los que contra el Gobierno se alcen.
El pueblo ya está cansado
con tanta revolución
quiere paz; quiere trabajo,
y progreso en la nación.
Triste fin de un guerrillero
acabó de referir
a traición mató a su amigo
y otro le hizo a él morir.
Mar 09
Letras Emiliano Zapata, Guajardo
La calavera con dientes,
que le dice al gran matón:
¡Y ay reata, no te revientes,
que es el último jalón!
Achis, huachis, guachis,
y víboras chirrioneras,
a que no me pican
ora que traigo mis calzoneras.
Por las orillas de Cuautla
flota una horrible bandera,
que empuña la calavera
del aguerrido Zapata.
Al sonar las doce en punto
monta en un brioso corcel,
ese indomable difunto,
sale cruzando con él.
Y atraviesa al trote brusco,
esas vastas serranías
y se llega hasta el Ajusco
centro de sus correrías.
Y allí parte para el cerro
donde su tesoro guarda,
que es llamado del Jilguero,
y allí del cuaco se baja.
Dobla su negra bandera
que es signo de muerte airada,
pues tiene en medio pintada
una horrenda calavera.
Y dice: -Paciente aguardo
al comerme ese pollito
con mi buen cuate Guajardo,
y lo haremos en molito.
Guisado con las canillas
que a docenas resultaron
en los trenes que asaltaron
mis valerosas gavillas.
¡Tiempos felices aquellos.
en que gozaba de veras!
¡Cuántos montones con ellos
hicimos de calaveras!
Feb 09
Letras Emiliano Zapata, Guajardo, Hidalgo, Morelos, Plan de Ayala
Autor: Federico Becerra.
Yo con mi escaso talento
y aunque en mala inspiración,
quise formar estos versos,
dispensarán si hay error,
sólo quiero hacer recuerdos
del caudillo que murió
allá en plan de Morelos
cuna de ese héroe de honor.
Murió aquel grande patriota
que al Estado defendió
con las armas en la mano
luchando con gran valor,
el General Emiliano
cual Hidalgo reencarnó
al libertar a su pueblo
de aquel Gobierno opresor.
El nombre de guerrillero
grabado en el corazón
a los hijos de Morelos
con letras de oro quedó;
yo como humilde versista
la rendiré ovación
a nuestro invicto guerrero
Zapata el Libertador.
Ese invencible suriano
que la muerte desafió,
para poder libertarnos
su vida sacrificó;
en los campos de batalla,
demostró su abnegación
defendiendo el Plan de Ayala
símbolo del Pabellón.
Aquellos justos ideales
que hasta el morir defendió,
tendrán que ser inmortales
en toda nuestra nación;
porque escrito en los anales
de la historia ya quedó
la sangre que por su Patria
con gusto la derramó.
Pero el traidor de Guajardo
que infame lo traicionó,
asesino depravado,
su nombre es negro borrón,
lo mismo el viejo don Pablo
que fue quien lo dirigió,
ante la historia su nombre
será de un vil y traidor.
En fin, patriotas surianos,
que existen en la ocasión,
dispensen lo mal trovado
que un principiante narró,
como hijo que es del Estado
quiso rendir su ovación
a aquel gran jefe espartano
que graba en su corazón.
No olviden que como Hidalgo
nos sacó de la opresión
cuando el español tirano
nos tuvo en la inquisición;
así el señor Emiliano
su nombre inmortalizó
combatiendo a los tiranos
que oprimían a la nación.
Jan 20
Historias Chalino Sánchez, Culiacán, Sinaloa
En El Universal en Línea han publicado un articulo de Silber Meza, reportero culichi que crecio escuchando corridos (como casi todos los que nacimos en Sinaloa). En el relata la problematica vida del cantante Chalino Sánchez y como su muerte afecto al genero de los narcocorridos. Un excelente articulo les recomiendo que lo lean.
Enlace: La recia vida de Chalino Sánchez.
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