Jun 10
Letras Caballos, Chihuahua, Francisco Villa, Torreón, Villa
Siete Leguas el caballo
que Villa más estimaba.
Cuando oía silbar los trenes
se paraba y relinchaba.
En la estación de Hirajuato
cantaban los horizontes,
allí combatió formal
la Brigada Bracamonte.
Oye tú Francisco Villa
que dice tu corazón.
Ya no te acuerdas, valiente,
cuando tomaste a Torreón,
ya no te acuerdas valiente
que atacaste a Paredón.
Como a las tres de la tarde
silbó la locomotora.
¡Arriba Villa, muchachos,
suban la ametralladora!
Adiós torres de Chihuahua,
adiós torres de Pantera.
Ya vino Francisco Villa
a quitarles la frontera,
ya llegó Francisco Villa
a devolver las fronteras
May 30
Letras Celaya, Chihuahua, Corrido Villista, División del Norte, Pancho Villa, revolucionarios
Yo soy soldado de Pancho Villa,
de sus dorados soy el más fiel,
nada me importa perder la vida,
si es cosa de hombres morir por él.
De aquella gran División del Norte
sólo unos cuantos quedamos ya,
subiendo sierras, bajando montes,
buscando siempre son quien pelear.
Ya llegó, ya esta aquí,
Pancho Villa con su gente,
con sus dorados valientes,
que por él han de morir.
Adiós villistas que allá en Celaya
su sangre dieron con gran valor,
adiós mi linda Ciudad Chihuahua,
ya nos veremos otra ocasión.
Ya llegó, y esta aquí,
Pancho Villa con su gente,
con sus dorados valientes
que por él han de morir…
May 29
Letras Caballos, Chihuahua, Francisco Villa, Pancho Villa, revolucionarios, Torreón
Siete Leguas el caballo
que Villa más estimaba.
Cuando oía silbar los trenes
se paraba y relinchaba.
En la estación de Hirajuato
cantaban los horizontes,
allí combatió formal
la Brigada Bracamonte.
Oye tú Francisco Villa
que dice tu corazón.
Ya no te acuerdas, valiente,
cuando tomaste a Torreón,
ya no te acuerdas valiente
que atacaste a Paredón.
Como a las tres de la tarde
silbó la locomotora.
¡Arriba Villa, muchachos,
suban la ametralladora!
Adiós torres de Chihuahua,
adiós torres de Pantera.
Ya vino Francisco Villa
a quitarles la frontera,
ya llegó Francisco Villa
a devolver las fronteras.
May 27
Letras Chihuahua, Ciudad Juárez, Francisco Villa, México, Pancho Villa, revolucionarios, Texas, Venustiano Carranza, villistas
Patria México, febrero veintitrés,
dejó Carranza pasar americanos:
dos mil soldados, doscientos aeroplanos,
buscando a Villa, queriéndolo matar.
Después Carranza les dijo afanoso:
si son valientes y lo quieren combatir,
concedido, les doy el permiso,
para que así se enseñen a morir.
Comenzaron a echar expediciones,
los aeroplanos comenzaron a volar,
por distintas y varias direcciones,
buscando a Villa, queriéndolo matar.
Los soldados que vinieron desde Texas
a Pancho Villa no podían encontrar,
muy fastidiados de ocho horas de camino,
los pobrecitos se querían regresar.
Los de a caballo ya no se podían sentar,
más los de a pié no podían caminar;
entonces Villa les pasa en su aeroplano
y desde arriba les dijo: Gud bay.
Cuando supieron que Villa ya era muerto,
todos gritaban henchidos de furor:
ahora sí, queridos compañeros,
vamos a Texas cubiertos con honor.
Mas no sabían que Villa estaba vivo
y que con él nunca iban a poder;
si querían hacer una visita
hasta la sierra lo podían ir a ver.
Comenzaron a lanzar sus aeroplanos,
entonces Villa, un buen plan les estudió:
se vistió de soldado americano
y a sus tropas también las transformó.
Mas cuando vieron los gringos las banderas
con muchas barras que Villa les pintó,
se bajaron con todo y aeroplanos
y Pancho Villa prisioneros los tomó.
Toda la gente de Chihuahua y Ciudad Juárez
muy asombrada y asustada se quedó,
sólo de ver tanto gringo y carrancista
que Pancho Villa sin orejas los dejó.
Que pensarían los “bolillos” tan patones
que con cañones nos iban a asustar;
si ellos tienen aviones de a montones
aquí tenemos lo mero principal.
Todos los gringos pensaban en su alteza
que combatir era un baile de carquís,
y con su cara llena de vergüenza
se regresaron en bolón a su país.
May 23
Letras 1920, Chihuahua, Felipe Ángeles, revolucionarios, villistas
En mil novecientos veinte
señores, tengan presente
fusilaron en Chihuahua
a un general muy valiente.
De artillero comenzó
su carrera militar,
y en poco tiempo llegó
a ser un gran general.
El gobierno comprendió
los males que iba a causar,
y mandó que lo persiguieran
pa’ mandarlo a fusilar.
Con veinte hombres que traía
puso cuatro de avanzada,
para ver si no le tendían
una terrible emboscada.
En el cerro de la mora
le toco la mala suerte,
lo tomaron prisionero,
lo sentenciaron a muerte.
El reloj marca las horas
se acerca la ejecución,
preparen muy bien sus armas
y apúntenme al corazón.
Apúntenme al corazón,
no me demuestren tristeza,
a los hombres como yo
no se les da en la cabeza.
Ya con esta me despido
por las hojas de un granado,
aquí termina el corrido
de un general afamado.
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