Corrido de Jesús Capistrán y Maurilio Mejía

Sin comentarios

Hoy amigos la suerte es contradictoria,
cuando el hombre no tira bien sus medidas,
queda escrito en los anales de la historia
lo que le hombre pueda ser en esta vida.

Es muy lógico que el hombre sea patriota,
guerrillero y de muy buenas condiciones,
que se gane las presillas y carlotas
con sus hechos, pero en buenas condiciones.

Pero el hombre que traiciona a su bandera
es muy poco militar y no es patriota,
ser lo lleva la ambición de las monedas,
son muy raras las personas y muy pocas.

En la historia están grabados los traidores,
los que dicen: “Soy patriota”, y no lo son,
sugestionan sus personas y por cobres
nada le hace que se pierda el pundonor.

Ante el vulgo es afrentoso que Maurilio
que se entablen relaciones con don Pablo,
que recuerden que González fue el cuchillo
y el verdugo fue Jesús M. Guajardo.

Ni el rumor de las espadas han podido,
ni secciones de cañones que emplazaron ,
sólo Jesús Capistrán y usted Maurilio
sin más réplica al gobierno se pasaron.

Que nos duele tanta sangre que ha corrido
por el bien de nuestros pueblos mexicanos,
todavía con eso, señor don Maurilio,
se transmite un carrancista y vil tirano.

Si Zapata reviviera y los viera
todos los que han traicionado el Plan de Ayala,
desearían que se los tragara la tierra
y de vergüenza no le querrían dar la cara.

Rancho Nuevo, Chinameca, es un testigo,
allí fue donde sucumbió nuestro caudillo,
el apóstol que teníamos más querido,
que el suriano nunca olvida su sentido.

Los valientes nunca corren a rendirse,
el que no ama Dios ni Patria es un tirano,
los presente sólo están para decirles
que muy pronto verá usted su desengaño.

La historia ha de condenar a los infieles,
como premiará a los que han sido leales,
los que no se acobardaron con las muelles,
los que firmes sostuvieron sus ideales.

Adiós Maurilio Mejía, ya me retiro,
a Jesús Capistrán dará un abrazo,
el que su mano le extiende a su enemigo,
pues, de seguro, sólo le espera el cadalso.

Corrido de Ignacio Maya

Sin comentarios

Que se cubra de negros crespones
el Ejército Libertador,
y sus armas que se empabellonen,
demostrando a la vez su dolor.

Que se cubra el estado de luto,
por la muerte de un gran general,
las campanas toquen a difunto
anunciando el momento fatal.

Se acabó ya la primera espada,
que el caudillo tenía a su favor,
se acabó el valiente Ignacio Maya
combatiendo en los campos de honor.

De su muerte gloriosa hay testigos,
que al pasar de este mundo a la historia
sucumbió pero llevó consigo
al sepulcro una nueva victoria.

Como solamente en Cuernavaca,
les quedaba en todito el estado,
dispusieron tomar esa plaza,
por medio de un sitio prolongado.

Porque ya el valiente Pedro Ojeda,
al pedirle fiel su rendición
le había dicho a Zapata que fuera
a tomarla sin más dilación.

Entonces se sintió aquella plaza,
con un sitio retirado al fin,
donde el hambre y la sed sin tardanza
por fuerza los haría sucumbir.

Después de no tener resistencia,
Pedro Ojeda lleno de pavor,
se alejó de aquella fortaleza
faltando a su palabra de honor.

Hacia el sur dirigió su salida
con el fin de poder escapar,
mas sus huestes fueron perseguidas
y diezmadas en lance fatal.

Entonces el valerosos Maya,
que era el genio de la guerra altiva
se arrojó sobre de aquella escuadra
que en desorden huía fugitiva.

En unión de unos cuantos valientes,
por delante marchó sin demora
combatiendo con valor ingente
aquel bravo guerrero sin par.

Mil cadáveres dejó en su fuga,
Pedro Ojeda sin más compasión,
armamento, cañones y mulas
y de parque buena dotación.

Con qué heroísmo el invencible Maya
se batió cual un bravo campeón
y sus jefes que lo acompañaban
en aquella gran persecución.

Ya la aurora del triunfo veía
a su límpida frente llegar,
cuando una bala cruel lo impedía,
la existencia le vino a quitar.

De un noble corcel cayó a tierra,
al sentir aquel golpe mortal,
y momentos después muerto queda,
aquel bravo guerrero sin par.

Según nota que tuve del hecho
llegó el fin de su vida postrera,
cerca del pueblo de Coatetelco,
en el punto de La Nopalera.

Allí fue en donde murió aquel coloso
que en distintas campañas se vio,
un día viernes catorce de agosto
fecha triste en que al mundo dejó.

De allí fue su cuerpo trasladado,
para el pueblo de Tlaltizapán,
donde al fin se encuentra sepultado
como varios muy bien lo sabrán.

Duerme en paz valiente Ignacio Maya,
mientras que en este mundo fatal,
triste llora el coronel Juan Vara
recordando tu nombre inmortal.

Si en compañía tuviste esa gloria,
en alteza los hombres de honor,
tus hazañas son pruebas notorias
que doquiera salías vencedor.

Se acabó el que brindaba laureles
al líder de la revolución,
se acabó también Felipe Neri,
dos espadas de gran pundonor.

Entre de esas dos grandes figuras
debemos también colocar
a don Marcelino Casarrubias,
que en campaña no tuvo rival.

Esos hombres de honor intachable
con su heroísmo, constancia y valor,
es muy justo que al fin les consagre
un recuerdo siquiera de honor.

Al Eterno pido en mis plegarias
nuestro digno reposo a la vez,
nobles mártires del Plan de Ayala,
vuestro premio será de honra y prez.

Corrido Inicial

Sin comentarios

Tomado de Calphulelque

Al cantar este corrido
recordará la Nación
gritando Viva Zapata
Viva la Revolución.

Toditos los campesinos
gritan con sinceridad
Viva Emiliano Zapata
que dio tierra y libertad.

ESTRIBILLO

Bonito ese Plan de Ayala
también el punto del Istmo
lindo estado de Morelos
donde surgió el agrarismo.

Don Emiliano Zapata
nunca demostró egoísmo
y nació en Anenecuilco
el jefe del agrarismo.

Las balas del Zapatismo
eran de muy fino acero
cuando encontraba al gobierno
se miraba el tiradero.

El final de este corrido
termina en letras de plata
que vivan los agraristas
Viva Emiliano Zapata.

Corrido de México libre

Sin comentarios

México lindo descubre ese velo
que ciñe tu frente guardando el dolor
para que conozca así el mundo entero
a quien la patria se le debe ese honor.

Diste un hombre de sanos ideales
que encabeza la revolución
se oyó aquel grito por tierras y mares
como proclama de la redención.

El General Emiliano Zapata
guerrero y caudillo de nuestra nación
Francisco I. Madero del plan se retracta
que fue el motivo de la revelión

Año 11 fué el 30 de Agosto
cuando Zapata les dijo a sus hombres
hoy seguiremos peleando con gusto
que de Morelos serán los honores.

Los Generales que voy a nombrar
Otilio Montaño y Jesús Capistrán
fué de su confianza Amador Salazar
Lorenzo Vázquez y Felipe Beltran.

Felipe Neri y Francisco Mendoza
Eufemio Zapata y Francisco Alarcón
Antonio Barona en toma de plazas
con estos se dieron un buen atorón.

En el año de mil novecientos once
noviembre veintiocho fué día memorable
el Plan de Ayala con gusto firmóse
piensa en tu patria que debe salvarse.

Ordenando Emiliano Zapata
aquellos jefes de buen cumplimiento
con su bandera triunfante y sesante
sobre las tierras de el repartimiento.

Presiaremos lo más importante
que fué en el año del doce al catorce
el zapatista peleando con arte
jurando bandera se hizo notable.

Plazas tomadas fué la de Chilapa
de Chilpancingo a Mazatepec
el zapatista el camino les tapa
tomando la hacienda de Zacatepec.

Fuerzas de Ojeda fueron rechazadas
sembrando en Morelos el pánico horror
aunque aquellas fechas han sido pasadas
aquí en nuestro pecho se encuentra el dolor.

Tú nunca olvides mi patria querida
que tienes hombres de mucho valor
el mexicano no aprecia su vida
la da con orgullo probando su honor.

Aquí en Morelos se encuentra la cuna
de aquellos ideales de un buen pensador
y Pablo González desde su tribuna
ordena a Guajardo su plan de traidor.

Año díez y nueve fué el 10 de Abril
cuando Zapata fué sacrificado
aunque de este mundo dejó de existir
aquí en nuestro pecho ha quedado grabado.

CORRIDO DE LA OVACION DEL GENERAL EMILIANO ZAPATA

1 Comentario

Autor: Federico Becerra.

Yo con mi escaso talento
y aunque en mala inspiración,
quise formar estos versos,
dispensarán si hay error,
sólo quiero hacer recuerdos
del caudillo que murió
allá en plan de Morelos
cuna de ese héroe de honor.

Murió aquel grande patriota
que al Estado defendió
con las armas en la mano
luchando con gran valor,
el General Emiliano
cual Hidalgo reencarnó
al libertar a su pueblo
de aquel Gobierno opresor.

El nombre de guerrillero
grabado en el corazón
a los hijos de Morelos
con letras de oro quedó;
yo como humilde versista
la rendiré ovación
a nuestro invicto guerrero
Zapata el Libertador.

Ese invencible suriano
que la muerte desafió,
para poder libertarnos
su vida sacrificó;
en los campos de batalla,
demostró su abnegación
defendiendo el Plan de Ayala
símbolo del Pabellón.

Aquellos justos ideales
que hasta el morir defendió,
tendrán que ser inmortales
en toda nuestra nación;
porque escrito en los anales
de la historia ya quedó
la sangre que por su Patria
con gusto la derramó.

Pero el traidor de Guajardo
que infame lo traicionó,
asesino depravado,
su nombre es negro borrón,
lo mismo el viejo don Pablo
que fue quien lo dirigió,
ante la historia su nombre
será de un vil y traidor.

En fin, patriotas surianos,
que existen en la ocasión,
dispensen lo mal trovado
que un principiante narró,
como hijo que es del Estado
quiso rendir su ovación
a aquel gran jefe espartano
que graba en su corazón.

No olviden que como Hidalgo
nos sacó de la opresión
cuando el español tirano
nos tuvo en la inquisición;
así el señor Emiliano
su nombre inmortalizó
combatiendo a los tiranos
que oprimían a la nación.

Página anterior