jun 02
Letras
No pude cruzar la raya
se me atravesó el rÃo Bravo
me aprehendieron malamente
cuando vivÃa en el otro lado
los dólares son bonitos
pero yo soy mexicano.
No tenÃa tarjeta verde
cuando trabajé en Luisiana
en un sótano vivÃ
porque era espalda mojada
tuve que inclinar la frente
para cobrar la semana.
La rosa de Mexicali
y la sangre del rÃo Bravo
son dos cosas diferentes
pero en color son hermanos
y la lÃnea divisoria
es la tumba del mojado.
La cerca de la torquilla
es ofensa para el pueblo
en México se pasean
franceses, chinos y griegos
y algunos americanos
son caciques en los pueblos.
La rosa de Mexicali
y la sangre del rÃo Bravo
son dos cosas diferentes
pero en color son hermanos
y la lÃnea divisoria
es la tumba del mojado.
Indocumentados, Los Tigres del Norte, Luisiana, México, mexicali, RÃo Bravo
may 25
Letras
Autor: ElÃas DomÃnguez
Nueve años se cumplieron de la Revolución
y la patria querida no hallaba ni que hacer;
toditos los tratados eran una adulación
y para el mexicano sufrir y padecer.
Voy a hablar del gobierno de don Porfirio DÃaz
que fue de más conciencia en la persecución,
cuando a los maderistas con furia perseguÃa,
a los pueblos trataba con consideración.
Cuando a pueblos llegaban fuerzas del señor DÃaz
llegando preguntaban pues, por la autoridad
nada más indagaban por la gran rebeldÃa,
que en los cerros andaban con el fin de peliar.
Mirando don Porfirio que no habÃa de ganar
dispuso el armisticio, la guerra suspendió:
Madero con sus tropas entró a la capital
y ahà quedó el gobierno a su disposición.
Luego ese presidente de México se fue,
para la vieja Europa hizo su embarcación,
dejó a la pobre patria en un cruel padecer,
inundada de sangre, ¡Cielo qué compasión!
Después siguió la guerra con Francisco I. Madero,
en contra de otros jefes que no se querÃan rendir;
anduvo, bajó con tropas a Cuautla de Morelos,
a ver si en conferencia los hacÃa convenir.
Pero no sucumbieron Zapata y otros jefes
a las órdenes que traiba don Francisco I. Madero,
y siempre pronunciados se quedaron renuentes,
por todito el estado nombrado de Morelos.
Cuando el señor Naranjo se hizo del poder,
quedando en Cuernavaca de un gran gobernador,
mando a Juvencio Robles el cual se dio a temer
quemando a muchos pueblos con bastante rigor.
Cuando a pueblos llegaban las fuerzas naranjistas
pacÃficos huÃan con el fin de escapar,
a todito el estado nombraban zapatista
y por esa razón lo querÃan arrasar.
Y se fue el año doce para el plan de Morelos,
no conocÃa justicia, ni paz ni libertad,
al cielo se quejaban las cuadrillas y pueblos
sólo los naranjistas traÃan autoridad.
Por fin se le llegó a Francisco I. Madero,
el cual ni pensaba en su trance de agonÃa,
mil novecientos trece en el mes de febrero,
con Huerta y Mondragón, Blanquel y Félix DÃaz.
De luto se vistió la hermosa capital
porque fue muy temible aquella guerra cruel,
y cuando se tomó el palacio principal,
a Madero capturó el general Blanquel.
Entonces terminó el partido maderista
y de la presidencia Huerta se apoderó;
también incendió a pueblos el gobierno huertista,
la historia lo titula por tirano y traidor.
Muchos ruegan por él, si ya se halla en descanso,
según los forzamientos de cómo nos trató.
Allá Luzbel lo tenga, siquiera en fuego manso,
por los crueles incendios y levas que inventó.
Son páginas de sangre, de luto y de tristeza,
que se verá en la historia con mucha admiración;
hablando de tiranos como fue el señor Huerta,
ese Juvencio Robles, Villegas y Cartón.
Los pueblos lo que quieren son buenas garantÃas,
que se juzgue arreglado el Código legal,
fungiendo bien sus leyes mucho agradecerÃa
respetando el derecho asà se hará la paz.
¡Ay si resucitara el señor Benito Juárez
y viera nuestra patria en tan cruel situación!
Sólo él la librarÃa de toditos los males
y rigieran las leyes de la Constitución.
En fin, patria querida ¿cuándo terminarán
las guerras fraticidas que sufre tu nación?
Ya los pueblos honrados desean tranquilidad,
porque ya están cansados de la Revolución.
Cartón, Cuautla, Cuernavaca, Europa, Félix DÃaz, Francisco I. Madero, Huerta, Juvencio Robles, Madero, México, Mondragón, Morelos, Porfirio DÃaz, Revolución, Villegas, Zapata, Zapatistas
abr 20
Letras
Autor: Gustavo Esteva
Porque apenas fue principio
de lo que luego pasó.
Porque hoy lo siguen como antes
los que ayer él levantó.
Porque su lucha prosigue.
Porque nunca terminó.
Porque hoy cada campesino
lo calienta bajo el sol.
Por eso vengo a cantarles
esta nueva novedad:
y es que Zapata está vivo
y ésta es la pura verdad.
Vengo a cantarles, señores,
una nueva novedad.
Y es que Zapata está vivo,
y ésta es la pura verdad.
Está más vivo que nunca
nuestro lÃder natural:
está en cada campesino
que hoy lo viene a demostrar.
Está Zapata en las manos
de los que siembran el máis.
Está en la vida de lucha
que nos dio el gran general.
Y está más viva que nunca
su consigna popular,
la que nos une de siempre,
la tierra con libertad.
Conseguimos con su fuerza
una meta nacional:
la tierra es del pueblo todo,
no privada propiedad.
Fue por Zapata, señores,
que hicimos esto legal.
Por su lucha este principio
se hizo constitucional.
Tierra pa’ los campesinos
es la meta principal,
porque sólo ellos, señores,
han de hacerla cosechar.
Que se prefiera a los grupos
sobre el dueño individual;
que se reconozca siempre
el derecho comunal.
Que se les quite la tierra
a los que tienen de más.
Que sólo tengan derecho
los que la han de trabajar.
La tierra es siempre, señores,
nuestra lucha principal.
Pero no basta la tierra
pa’ poderla trabajar.
Viene el crédito y la siembra
y el agua para regar;
viene la técnica y luego
de ayuda algún animal.
Pero no de esos empleados,
que no entienden de sembrar,
y son bien güeyes y mulas
pero no saben jalar.
Queremos yuntas, señores,
o equipos para aumentar
eso que algunos le llaman
buena productividad.
Necesitamos buen precio
a l’ora de ir a comprar,
y que al vender las cosechas
haya garantÃa legal.
Está Zapata en las manos
de los que siembran el máis.
Está en la vida de lucha
que nos dio el gran general.
Y está más viva que nunca
su consigna popular,
la que nos une de siempre,
la tierra con libertad.
Si se quieren alimentos,
por ellos hay que pagar.
Y que rija en el comercio
un criterio de equidad.
Ya nos cansamos, deveras,
del cacique y su carnal:
del que lo apoya y respalda
desde algún puesto oficial.
Nos cansamos de violencia,
de tanta desigualdad,
de estar trabaje y trabaje
pa’ que otro se lleve el máis.
Si nuestro modo se basa
en el saber popular,
solo con él avanzamos
en justicia y libertad.
Lo que importa es que podamos
toditos participar;
juntos sin estar revueltos
a la ora de organizar.
Que se respeten las formas
de la voz individual,
y que entre todos tomemos
una decisión social.
Asà de veras podremos
crecer parejo y legal;
paso a paso llegaremos
a toda modernidad.
Somos el pueblo, señores,
los que hemos hecho este pais.
Los que pusieron la sangre
que otros vienen a chupar.
México es nuestro, de todos,
esta es la pura verdad,
como es que debemos darle
toditita la lealtad.
Ya me despido, señores,
ya es ora de irse a sembrar.
Aquà les dejo la historia
de la nueva novedad:
Y es que Zapata está vivo,
más vivo que nunca está.
Está Zapata en las manos
de los que siembran el máis.
Está en la vida de lucha
que nos dio el gran general.
(Y está más viva que nunca
su consigna popular:)
la que nos une de siempre,
la tierra con libertad.
Emiliano Zapata, México
ene 14
Letras
Viva Emiliano Zapata!
Amigos de las ciudades
de mi México querido
Escuchen este corrido
De sacrificio y amor
Fue mi padre un agrarista
y valiente Zapatista
Que jugase la vida
Como todo un gran señor
Partidario de la tierra
En armas se levanto
Para dejarles a sus hijos
El solar que tanto amo
Mi general Emiliano Zapata, presente
Dejando sus amorÃos
Combatió con Argumedo
Cuando Victoriano Huerta
A Madero asesino
Su anhelo se corono
Por que en sangrienta batalla
Aquella bala perdida
Con su vida termino
Su sangre regó la tierra
Para bien del campesino
Gritando Viva Zapata!
Morir seria su destino
Antonio Aguilar, Benjamin Argumedo, Emiliano Zapata, Francisco I. Madero, México, Victoriano Huerta, Zapatistas
oct 06
Letras
Ya le hicieron justicia merecida
la que México pedÃa con razón
al famoso General Francisco Villa
es orgullo de toda mi nación
Ahora si el valiente general
ya se cuenta un gran héroe mexicano
ya esta escrito en la historia nacional
con letras de oro en un recinto oficial
Ya su patria esta satisfecha
por que el gobierno lo reconoció
en las batallas fue mano derecha
luchando siempre en la revolución
Toda su gente, la viva y la muerte
ya descansaron al verlo triunfar
como triunfo frente al General Huerta
y en mil batallas que no puedo numerar
Francisco Villa del norte era Centauro
por su gran patria lucho toda su vida
de cuna humilde nacido haya en Durango
su gran figura del mundo conocida
Yo le canto a toda mi nación
este corrido de mi gran general
de todo el mundo la admiración
por su valor y gran capacidad
Antonio Aguilar, Centauro del Norte, Durango, Francisco Villa, General, Huerta, México, Revolución
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