Adan Chalino Sánchez – Un Soñador

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Adan Chalino Sánchez, Un Soñador

  1. Deja Que Salga La Luna
  2. Estrella En Tus Ojos
  3. Me Canse De Morir Por Tu Amor
  4. Arriba Chalino Sánchez
  5. Un Soñador
  6. Que Platicaremos Los Dos
  7. Pero No Se
  8. Paloma Negra
  9. Y Dicen
  10. Corrido De Lucio Vazquez
  11. Desde Que Te Perdí
  12. Te Necesito Junto A Mi

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Corrido de Lucio Vázquez, Adan Chalino Sánchez

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Volaron los pavos reales rumbo a la sierra mojada,
mataron a Lucio Vázquez por una mujer que amaba.

A las once de la noche que Lucio estaba cenando,
llegaron unos amigos, para invitarlo a un fandango.

Su madre se lo decía, me lo avisa el corazón
hijo no vayas al baile, cuidate de una traición.

No llores madre querida, que me atormenta tu llanto
voy a bailar con la joven, que sabes que adoro tanto

montaron en sus caballos, rumbo a la sierra dorada
donde se hallaba la joven, que Lucio tanto adoraba.

Cuando llegaron al baile, Lucio no quiso tomar
uno le invita una copa, otro le clava un puñal.

Le dieron dos puñaladas, de la espalda al corazón
como le dijo su madre, lo mataron a traición.

Volaron los pavos reales rumbo a la sierra mojada,
mataron a Lucio Vázquez por una mujer que amaba.

Lucio Vazquez, El Piporro

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Video del Corrido de Lucio Vázquez cantado por Eulalio Gonzalez “Piporro”. Puedes ver mas sobre las canciones dedicadas a Lucio Vázquez.

Corrido de Lucio Vázquez

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Volaron los pavos reales
rumbo a la sierra mojada,
mataron a Lucio Vázquez
por una joven que amaba.

Como a las diez de la noche
estaba Lucio cenando,
llegaron unos amigos,
para invitarlo a un fandango.

Su madre se lo decía:
que a ese fandango no fuera.
Los consejos de una madre
no se llevan como quera.

Llegaron a la cantina,
comenzaron a tomar,
pero Lucio no sabía
que lo iban a traicionar.

Lo sacaron a la orilla
por ver si sabía jugar,
le dieron tres puñaladas
al pie de un verde rosal.

Los tres que lo apuñalaron
se sentaron a fumar
y se estaban carcajeando
de oír a Lucio quejar.

Los tres que lo apuñalaron
se fueron hacia un potrero
caminando muy despacito,
los tres limpiando su acero.

–¡Madre mía de Guadalupe
de la Villa de Jerez,
dame licencia señora,
de levantarme otra vez!

Su pobre madre lloraba
debajo de unos jarales:
–Hijo, ¿como te levantas,
si son heridas mortales?

Su hermano de compasión
la pistola le brindo:
–Hermano, ¿pa’ que la quiero,
si el tiempo ya se pasó?

Volaron los pavos reales
del ciprés a los vergeles,
mataron a Lucio Vázquez
por causa de las mujeres.