Mar 01
Letras
Con mi guitarra en la mano
voy a cantar el corrido
de un general afamado
por todos muy conocido
Nació Emiliano Zapata
en un risueño pueblito
del estado de Modelos
que se llama Aneculico
En 1911 ,
en armas se levantaba
allá en la sierra suriana
Don Emiliano Zapata
y gritaban en sus filas
perdón voqier primero
el temerario barona
y el valiente genobebo
Detrás de los de Corrales
con su gente bien armada
peliaba contra Carranza
defendiendo el Plan de Ayala
Contaba brio su caballo
era de muy buena sala
un cuaco lobo gateado
con herraduras de plata
En china meca murió
el agrarista suriano
por la villana traición
del carrancista Guajardo
Ya con esta me despido
ya me voy por el sendero
aquà se acaba el corrido
del valiente guerrillero
también Eugenio Zapata
y el general Salazar
los dos hermanos Arenas
y don Jesús Capistran
1911, Antonio Aguilar, Carranza, Emiliano Zapata, Modelos, Plan de Ayala, revolucionarios
Jun 18
Letras
Escuche toda la gente que a los combates no entró
el corrido del valiente Genovevo de la O.
Desde los principios de enero de 1911
apareció este guerrero, de cuerpo y alma de bronce.
Nació en un pueblo cercano, llamado Santa MarÃa,
le echaron tres pericos los federales un dÃa;
allà lo cogieron preso cuando estaba descuidado
y se les fue a los pelones que le hicieron el mandado…
Desde entonces cada dÃa fue terror de los federales,
porque él muy bien sabÃa que eran puritos ojales.
Los pelones en venganza de su noble valentÃa,
con vileza y felonÃa quemaron Santa MarÃa;
pero juró Genovevo vengar a su pobre gente
que sin haber ofendido sufrÃa tan amargamente…
Probó su valor a raya y sus fuertes energÃas,
en los ataques famosos de la Cima y Tres MarÃas;
Robles que era tan tirano, una vez dijo en Las Lajas:
A ese hombre le tengo miedo porque me ha causado bajas.
A todos los naranjitas les dio del duro y parejo
y muchos en Cuernavaca estiraron el pellejo…
En cuanto combate entraba el Gral. De la O,
de su valor temerario bastantes pruebas les dio.
A Ojeda le dijo un dÃa: no te he de dejar en calma,
traigo balas y machetes para darte hasta en el alma;
y de veras lo cumplió como se lo habÃa ofrecido
en el alma le dio a ese federal bandido…
Las trincheras del Madroño les causaban miedo tanto,
que los pelones decÃan: ¡Es el cerro del espanto!;
en el sitio de Cuernavaca que duró 50 dÃas,
el general Genovevo dio más empuje y valentÃa.
El 12 de agosto, Ojeda quemó armas y municiones,
porque ya se le daban las doce para hacer evacuación.
Con seis mil federales salió el 13 en la mañana,
dejando en el camino los vellones de su lana.
Aunque corrió como liebre lo dejaron como nuevo,
casi en todo el camino lo aniquiló Genovevo.
En cuanto entró triunfador con los, hombres que traÃa,
todo el pueblo le decÃa: ¡Que viva el libertador!
Que sepa toda la gente lo que Genovevo ha sido,
y aquà se acaba el corrido de ese general valiente.
1911, Cima, Cuernavaca, Las Lajas, Santa MarÃa, Tres MarÃas, Zapata, Zapatistas