Corrido del espectro de Zapata

Sin Comentarios

Señores, voy a cantar
Un horrible sucedido,
Que pocos habrán sabido
Y muchos han de ignorar.

En , , hubo
Un hombre muy singular,
Que bajo su mando tuvo
A las gentes del lugar.

Fue amado por los vecinos
Fue tenido como jefe
Y no hay uno que se deje
Quitarlo de sus caminos.

Justo es que lo diga ya
Hablándoles, pues, en plata,
Era
Muy querido por allá.

Su fama (triste, por cierto),
Las Américas cruzó
Y el mundo se sorprendió
Al saberse que fue muerto.

Las ardillas y las tuzas,
las liebres y hasta el tejón;
sus trampas y escaramuzas
era su mejor lección.

Que lo digan los vecinos
que nunca le alzaban pelos
si conocía los caminos
de todo Cuautla Morelos.

Los federales quisieron
darle alcance y se cansaron
los maderistas siguieron
y tampoco lo lograron.

Huerta, que era muy entrón
le pisaba los talones,
pero el otro le enseñó
que tenía muchos… calzones.

Y en fin, el actual gobierno
sin andarse con rodeos
le dio sopa de… fideos
y lo despachó al infierno.

Su cuerpo al fin sepultaron
llenos de júbilo y gozo
y muchos, muchos lloraron
por sus culpas y reposo.

Pero su alma persevera
en su ideal “Libertador”
y su horrible calavera
anda en penas –¡oh terror!

Tal constancia a todos pasma;
de la noche en las negruras,
se ve vagar su fantasma
por los montes y llanuras.

Se oyen sonar sus espuelas,
sus horribles maldiciones,
y, rechinando las muelas,
cree llevar grandes legiones.

Extiende la yerta mano
y su vista se dilata…
recorre el campo suriano
el espectro de Zapata.

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